19 de noviembre de 2011

I`m a single person in this universe and I am here to say to you...

...That in the day that I die I'll just give a smile and fly into the blue...

Hoy es un dia extraño. Siento que tengo algo que decir, lo cual es condicion sine qua non para que yo escriba uno de esos textos cuyo mensaje me satisface transmitir. Pero hoy no pienso con palabras.

Me parece que hoy no vais a leer ninguna de mis acertadas metáforas ni nada por el estilo. Hoy estoy muy relajado, tranquilo, asique me parece que seré aun mas directo que de costumbre.

Ayer fui feliz. Durante los ultimos 8 días (viernes a viernes), he pasado 6 en la montaña. Concretamente en la Sierra de las Nieves, mi preferida con diferencia. Tiene algo especial.

Y ayer, día después de una subida al Torrecilla y una noche bastante agradable en el bar de Conejeras, me tocaba bajar en bicicleta a Istán. No pude completar la bajada pero no es eso de lo que quiero hablar. Durante el recorrido ocurrió algo. No sé muy bien qué, ni cómo, solo se que ocurrió. Me sentí nítido. Durante toda mi vida no he tenido claras ciertas cosas, veía varios caminos delante de mí y mientras recorría uno me preguntaba que hubiera pasado de escoger cada uno de los demás. Ayer todas esas alternativas no escogidas pasaron a un nivel insignificante, y el camino ante mí se aclaró. Supe quién era, que quería y qué me sobraba. Sencillamente, me desintoxiqué de toda la basura a la que nos bombardean en este mundo al que nos gusta llamar "civilizado".

Hoy me siento diferente. Cada día me importa menos la gente que me importa poco y más la que más me importa. Los objetos no son nada ahora. He perdido la avaricia. Ya no ansío cosas, como tantos durante toda su vida. Esto ha sido progresivo durante los últimos años, pero ayer ha llegado a un nuevo umbral. Lo único que quiero es sentir.


Lo que pretendo transmitiros hoy mediante este enredado texto que escribo al son de mis inmediatos pensamientos es que olvideis el largo plazo. Pensad que nunca seréis viejos. Porque como leí una vez "Ahora mismo eres más joven de lo que serás jamás, y lo más sabio que has sido". Al fin y al cabo, sólo somos materia orgánica en movimiento. Nuestra única misión es convivir con lo que la Madre Naturaleza ha provisto y cuidar de ello, pues forma parte de nosotros. Yo me cago en la pirámide de Maslow. Dentro de 10 años, cuando tengáis 30 y pico o 40 años, miraréis atrás a vuestros años mas jóvenes y viscerales y os daréis penosa cuenta de que los habeis pasado enchufados. Trabajando para poder pagar a otros. Tragando mierda para que el de al lado no lo haga. Y, después, desconectando vuestro espíritu con la televisión, internet, consola... Estoy evitando activamente el pensar hasta que punto estáis internamente jodidos para haber llegado al punto de no buscar vivencias o retos. No os comprendo. No imagino un día en que no esté pensando como desafiarme a mí mismo. Incluso mientras lo hago estoy viendo el siguiente nivel.

Ahora mismo sólo hay una imagen en mi cabeza. Ahora, y desde hace días. Y soy yo en la cima de una montaña con una chica a mi lado viendo atardecer. Soy un romántico a veces, sí. Quien me conoce sabe de sobra que sólo soy de piedra por fuera. Soy como la Tierra. Duro por fuera, y con un núcleo cálido, poderoso y lleno de energía. Y, aunque la escenita del atardecer suene a tópico, hay algo en los atardeceres que me atrae.

Os preguntaréis acerca de la chica. Yo también. Bueno, la verdad es que la conozco perfectamente. No sé quien es, donde vive, que edad tiene, cuanto mide, cuanto pesa, de qué color tiene el pelo ni que hace en su tiempo libre. Pero sé perfectamente cómo es.

Cada vez que conozco a una chica ella no deja de hacerme preguntas acerca de mí para hacerse una idea de cómo soy. Yo jamás le hago esas preguntas. Y siempre (SIEMPRE) me acaba preguntando porqué no le pregunto nada acerca de ella. Y mi respuesta siempre es la misma. "Las respuestas que busco no me las puedes dar". Lo que yo quiero saber no lo sabe ni ella. Tampoco yo conozco mis preguntas. De hecho, dudo que existan siquiera.

Bueno, eso es todo por hoy amiguitos. Ya os avisé de que no estaba muy escritor este mediodía. Sin embargo, he conseguido (de una u otra manera) plasmar fielmente lo que pasa por mi mente, y de aquí, cada uno sabrá con qué quedarse.

Un abrazo.

Pat (Free, more than ever)

22 de julio de 2011

Introducción

Este mundo es una farsa. Chicas hacen malas maniobras con su cuerpo para atraer a los chicos, chicos no saben que hacer para conseguir a las chicas, y ambos están sumidos en profundos complejos ante los exhuberantes modelos y cánones de belleza que les abruman de manera constante y contundente. Hombres y mujeres se esfuerzan por trabajar para conseguir un sueldo fijo, sin aspirar a más, limitándose a conseguir lo que se les permita conseguir, inconscientes de que el tiempo pasa. Se convierten en esclavos de su trabajo para obtener un dinero que no saben que no les hará felices. La gente folla poco y se preocupa mucho. Ancianos se sienten inútiles pues son tan viejos que no son productivos en ningún aspecto. Y niños y niñas que, ante la confusion de sus hermanos, la ausencia de sus trabajadores padres y la depresión de sus abuelos, son criados por la televisión, la cual los guia a convertirse en el perfecto consumidor de alcohol, tabaco, ropa de marca y dispositivos electrónicos, arrebatándoles la infancia para sumirlos en una etapa de adolescencia precoz sumamente consumista. Y mientras tú que me lees crees que eres especial, diferente... yo también lo creo. Y sin embargo aquí estoy, escribiendo esto para el Facebook y tú, leyéndolo.


Esto mismo escribí hace una hora aproximadamente para mi Facebook. Hacía un buen tiempo que no le metia nada (realmente nunca lo hice), y necesitaba decir algo. No fue bastante, asique hice un Twitter. No fue bastante, asique me he hecho un blog.

Aquí no vengo a dármelas de escritor. Me gusta escribir, es cierto, pero no soy lo que se podría llamar un escritor. No me gustan los recursos literarios (los deprecio incluso), se me antojan como la necesidad del autor de adornar su obra, como si necesitase suplir su ineptitud para elegir las palabras y así dotar de belleza a un texto, con florituras y malabares gramaticales. Comprendo su uso en poesía, donde los textos buscan ser bellos por definición. Pero este no es el caso. Sólo quiero decir lo que tengo que decir. Nunca he hecho lo que se supone que debía hacer, nunca me ha gustado el camino impuesto y no lo he seguido. Tampoco quiero venderme, no es mi intención gustaros ni ser de vuestro agrado. Mi único interés aquí es transmitir mi mensaje.

Quizás haya quien encuentre mi forma de expresarme ruda, e incluso cínica. Bueno, quizás tenga razón. No seré yo quien juzgue mi obra.

Hoy os voy a hablar de un tema que conozco bien, y lamentablemente, está cayendo en picado. Os hablo de las relaciones humanas. Como ya expresé en el fragmento anterior, vivimos en una sociedad donde la tecnología, el idealismo de igualdad y solidaridad y las distinciones sociales han hecho que cada uno de nosotros desconozca cual es su rol como individuo. En la sociedad occidental actual los padres no saben que han de tener mano dura y dar ejemplo a sus hijos, ambas cosas por igual. Los chicos no saben que deben dar el primer paso para conocer a las chicas en vez de pasearse con sus calzoncillos de Calvin Klein y su bañador Quiksilver emulando la última tendencia veraniega, esperando que algun milagro haga que conozca a una chica. Las chicas no saben que el maquillaje realmente no les sienta bien, que los sujetadores con relleno y push-up son una trampa psicológica, y se desesperan más y más por atraer a los chicos.

La estupidez de las masas crece y crece, los sueldos bajan y los precios suben. Las personas de clase media-baja se esfuerzan por recibir su cheque a fin de mes. Yo veo sus vidas como un cuadrante. Este mes he trabajado 160 horas, cobrado 1200€ y dormido 2100. Igual que el mes anterior. Cada mes es una pieza que encaja perfectamente en la anterior. Como no, si son idénticas. Hay a quien satisface este estilo de vida, pero lamentablemente son mas los que se reúnen en bares y repiten como discos rayados “es lo que hay”, “que se le va a hacer” y “tal y como está la cosa…” que los que se van a la cama satisfechos.

El acopio de bienes como base para la creación de una identidad propia es un problema cada vez mayor. Salgo a la calle y me cuesta encontrar una chica que no se auto-encasille y actúe según cree que debe actuar para encajar en sus encasillamientos. Y es así como luego se genera una carencia de espíritu, la cual se intenta reemplazar con más cosas, y es cuando llega la dinámica “te juzgo por lo que tienes, pues ya supongo lo que eres”. Y generalmente se supone bien. Uno más. Esto sólo me recuerda a algo que leí hace poco. “Las personas han de ser amadas y las cosas han de ser usadas, y no al revés.”

Seguro que deseas cosas. Todos lo hacemos, y no digo que esté mal. Yo quiero un ático, una Kawa de 600cc, una bicicleta de Freeride y una casa en la montaña junto a un río. Y no me siento mal por ello. Y es así por un motivo. Mi imagen y mi personalidad no se definirán por un ático, una moto, una bicicleta o una casa rural. Yo sé como soy. Soy rudo, seguro, protector, salvaje, deportista, sarcástico y dominante. Aventurero y arriesgado. Y así me gusta ser. Pero ante todo soy humano. Nunca me falta mi dosis de naturaleza, adrenalina ni meditación. Disfruto mucho descargando mi cuerpo de toda su energía, llevándolo al límite de su capacidad, así como de un ejercicio suave, fluido y concentrado. Creo en la energía de las personas, y no estoy enfadado con los chinos. No quiero tener un empleo con horarios y un sueldo. Quiero tener mi negocio, el cual ya está en marcha. Quiero tener lo que me gane, no lo que me asignen. Me gusta el frío. Me gusta la buena cerveza, y me gustaría saber apreciar el vino. Soy ambicioso, me encantan las mujeres, me apasionan, amo descubrirlas y aprender de ellas. Obviamente me encanta el sexo y lo practico tanto como quiero. Estoy satisfecho en ese sentido. Las mujeres son un universo que me excita explorar. Me gustaría conocer el mar, tanto su superficie como su profundidad, y es algo que haré. Quiero saltar en paracaídas. Doy prioridad a las personas antes que a todo lo demás. Llevo mi vida para donde yo quiero y no me dejo manipular por otros. Así soy yo. No digo que sea un ejemplo ni tampoco una desgracia, cada cual me juzgará y su juicio me es indiferente. Mi punto es que tengo claro quien soy, y me gusto. Me gusto a mí mismo, y eso permite que guste a otros y otros me gusten. Y si mañana desaparecen mi cuerda, mi arnés y mi mochila, seguiré siendo como soy. Y creo que ese es lo que me diferencia de la mayoría de seres humanos con los que nos cruzamos cada día.

Y si tienes algo que decir, no te cortes. Comunícate, sé humano (o humana). Deja un comentario. Quizás nos llevemos bien y sino, quién sabe, siempre podemos mandar al otro a la mierda.

Un abrazo, y bienvenidos a mi blog.

Pat (Free)